
Foil dorado para hot stamping
Acabado metalizado cálido para invitaciones, empaques y etiquetas.

Foil dorado para hot stamping
El papel foil —también llamado cinta dorada para estampar o foil de estampación— es una película que transfiere una capa metalizada al papel usando calor y presión.
Referencias reales, medidas disponibles y cotización directa por WhatsApp.

Acabado metalizado cálido para invitaciones, empaques y etiquetas.

Acabado metalizado frío para piezas premium, certificados y empaques.

Foil de color para piezas promocionales, empaques y acabados diferenciados.

Efecto cambiante para acabados especiales de alto impacto visual.
| Metalizado | Color | Holográfico | |
|---|---|---|---|
| Efecto | Espejo | Plano | Cambiante |
| Uso común | Premium clásico | Contraste | Promocional |
| Proceso | Calor y presión | Calor y presión | Calor y presión |
Confirma el sustrato y el acabado.
Usa cliché y máquina de estampación.
Prueba temperatura, presión y tiempo.
Guía técnica
El papel foil —también llamado cinta dorada para estampar o foil de estampación— es una película que transfiere una capa metalizada al papel usando calor y presión. No es tinta: el color no se imprime, se deposita. Por eso el dorado de una tarjeta de matrimonio, del logo de una caja de perfume o del lomo de una agenda tiene ese brillo de espejo que ninguna impresora reproduce. Funciona con un cliché o placa grabada con el diseño, montada en una máquina de estampación en caliente: la placa se calienta, presiona el foil contra el papel y la capa metalizada queda pegada solo donde hubo contacto. Lo manejamos en dorado, plateado, colores y holográfico, en rollos de 64 centímetros de ancho por 120 metros.
Información práctica para elegir sin adivinar.
Necesita tres cosas: una máquina de estampación en caliente, un cliché o placa grabada con el diseño que va a ir dorado, y el rollo de foil. La placa se monta en la máquina y se calienta; el foil se pasa entre la placa y el papel; al bajar la placa, el calor y la presión transfieren la capa metalizada al papel solo donde la placa tiene relieve. El resto del foil sale intacto y avanza para el siguiente golpe. Los tres factores que hay que ajustar son temperatura, presión y tiempo de contacto: si queda opaco o se descascara suele faltar temperatura, y si el dorado se corre por fuera del dibujo sobra presión. Conviene hacer pruebas en el mismo papel del tiraje antes de arrancar.
Funciona bien sobre papeles y cartulinas de superficie lisa y cerrada: propalcote, esmaltados, cartulinas de fantasía, cartón para empaque. En papeles muy porosos o texturizados —bond corriente, kraft rugoso, papeles de algodón con relieve— la transferencia queda irregular porque el foil solo pega donde hubo contacto real. Sobre superficies ya plastificadas también sirve, pero el acabado brillante puede reducir el agarre. Si el trabajo va sobre un sustrato poco común, la recomendación es siempre la misma: pida una muestra y haga una prueba de estampación antes de comprar el rollo completo. Podemos asesorarlo sobre qué tipo de foil se comporta mejor según el sustrato.
Dorado y plateado son los dos metalizados clásicos y cubren la mayoría del trabajo comercial: invitaciones, tarjetas, certificados, etiquetas, empaques y agendas. El dorado da un tono cálido y se asocia a lo premium y lo tradicional; el plateado es frío y lee como más moderno o técnico. El foil de color reemplaza el metalizado por un color plano —rojo, azul, negro, blanco— y se usa cuando el diseño pide contraste sin brillo de espejo. El holográfico tiene un patrón que cambia según el ángulo de la luz: llama mucho la atención, por lo que se reserva para ediciones especiales, empaques promocionales y piezas donde el acabado es el argumento de venta.